La desigualdad global sin teoría social de Oxfam

Hace unas semanas Oxfam publicó su último reporte en torno a la riqueza y la desigualdad global, «Riqueza: tenerlo todo y querer más». La publicación del informe se ha vuelto un verdadero evento anual. Cada año, a mediados de enero, una semana antes de la reunión del Foro Mundial Económico en Davos ,se presenta este texto de 14 o 15 páginas ante la «opinión global». A la cual, a su vez, intenta reformar y cuya matriz quisiera mudar con estas líneas hacia estos temas que giran en torno a la ciudadanía y la justicia.

Una de las líneas claves del texto, dice así: «En 2014, el 1% más rico poseía el 48% de la riqueza mundial, mientras que el 99% restante debía repartirse el 52%». Pero, al aclarar, Oxfam detalla que casi la totalidad de ese 52% está de hecho en manos del 1% + 19%, es decir, del 20% más rico de la población mundial. Por lo cual, el 80% restante –o para decirlo con Frantz Fanon, de los «damné» o condenados de la tierra– sólo posee un 5,5% de la riqueza mundial.

Reproduzco uno de los gráficos que de manera sencilla nos presenta la extrema desigualdad que se da con la realidad política y económica del presente. Este año, según vemos, 80 personas tienen en su haber una riqueza equivalente a la mitad más pobre del planeta, es decir, a las 3.500.000.000 personas de menos recursos.
Oxfam - Gráfico de la desigualdad

El primer párrafo del informe temático también resume en buena medida el trabajo de Oxfam y el argumento del texto:

«La riqueza mundial se concentra cada vez más en manos de una pequeña élite. Esta élite rica ha creado y mantenido su vasta fortuna gracias a las actividades que desarrollan por defender sus intereses en un puñado de sectores económicos importantes, como el financiero y el farmacéutico y de atención sanitaria. Las empresas de estos sectores destinan millones de dólares cada año a actividades de lobby dirigidas a favorecer un entorno normativo que proteja y fortalezca aún más sus intereses. La mayoría de las actividades de lobby que se llevan a cabo en Estados Unidos trata de influir sobre cuestiones presupuestarias y fiscales, es decir, sobre recursos públicos que deberían orientarse a beneficiar al conjunto de la ciudadanía, en lugar de reflejar los intereses de los poderosos lobistas».

Al discurrir en torno al tema de la desigualdad mediante cifras y porcentajes, y sin elaborar categorías o profundizar en conceptos de teoría social o política, la ONG logra presentarnos una realidad de desigualdad, inequidad e injusticia global, pero sin hacer referencia explícita a la existencia de una lógica de antagonismo o enfrentamiento. Muchos lectores asumiremos que en efecto existe algún tipo de antagonismo entre el 1% (+ 19%) y el restante 80% de la población mundial. O, quizás, pudiéramos pensar que debiera haber algún tipo de antagonismo para problematizar y resolver la situación. Pero el caso es que Oxfam evita pronunciarse en estos términos y este discurso le ha permitido presentar esta descripción –que es casi un análisis– en Occidente y a la llamada comunidad internacional, con sus líderes y representantes que se reúnen para decidir y congratularse cada año en Suiza. Esta entrega de Oxfam, la tercera ya de cierta repercusión, al ya ser un evento anual empieza a ser un evento político. Pero un evento político sin teoría social.

El informe, por aquí. Sú ultima sección, la quinta en la cual Oxfam presenta una lista de nueve propuestas o medidas a tomar, a pesar de lo dicho, está sumamente clara y la misma detalla, de buena manera, las acciones que toda izquierda o propuesta progresista debiera demandar a los gobiernos y por la cual debe trabajar cuando llegue a ser Estado.

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Venezuela & Saudi Arabia

Interesting discussion begun by Corey Robin over in Crooked Timber about US Government and political establishment disparate reactions to the passing of Venezuela’s Chávez in early 2013 and Saudi Arabia’s King Abdullah bin Abdulaziz a week ago or so.